En el corto espacio de cuatro años, Zaragoza vivirá la mayor
transformación urbanística de su historia. El motor de este
cambio será la Exposición Internacional de 2008, que convertirá
al Ebro en la 'calle principal' de la capital aragonesa. El río,
que prácticamente ha permanecido de espaldas a la vida cotidiana
de la ciudad, se convertirá ahora en su espacio central y en
marco privilegiado para la celebración de la Expo.
A pesar de la urgencia de las actuaciones para llegar al 2008
con los deberes hechos, el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto
Belloch, ha decidido abrir un amplio proceso divulgativo, a fin de
que los ciudadanos puedan aportar sus particulares ideas y
sugerencias. Los catorce proyectos que se ejecutarán en el tramo
urbano del Ebro a su paso por la capital exigirán un desembolso
de 147 millones de euros (sin contar los equipamientos), cuya
aportación está garantizada a través del protocolo suscrito
entre el Gobierno central y la Diputación General de Aragón.
Estos catorce proyectos, que están redactando equipos
interdisciplinares de prestigio nacional e internacional, van a
suponer el aprovechamiento de más de 14 kilómetros de ribera de
las dos márgenes del Ebro y la recuperación de 830.000 metros
cuadrados de terreno. El río se convertirá así en protagonista
de un espacio urbano, en el que se crearán un gran parque fluvial
y más de seis kilómetros de riberas por las que podrán pasear
los ciudadanos.
José Luis Alonso, presidente de la Confederación Hidrográfica
del Ebro, asegura que esta amplia remodelación 'establece una
propuesta de futuro para la recuperación integral del río, de
sus riberas y de su ámbito de influencia en la ciudad'.
Nuevos puentes
El nuevo entorno protagonizado por el Ebro (el lema de la Expo
2008 es, precisamente, El agua como base del desarrollo
sostenible) empezará a ser visible tras el verano del próximo año,
para cuando se prevé el comienzo de las obras. Entre éstas
figuran la ampliación y adecuación de amplias zonas de bosque
para hacerlas transitables, la construcción del Puente del Tercer
Milenio, de balcones-mirador y embarcaderos. A ello se añadirán
la construcción de cinco nuevos puentes y la recuperación del
meandro de Ranillas, donde se ubicará el recinto de la Expo.
Además de la configuración de este nuevo espacio urbano en
torno al Ebro, Zaragoza vivirá, en los próximos cuatro años,
una espectacular renovación de sus infraestructuras viarias. Sin
apagarse todavía los aplausos por la adjudicación de la Exposición
Internacional de 2008, el Gobierno central comunicaba la aprobación
de una de las obras más destacadas del Plan de Acompañamiento de
la muestra. Se trata del cierre del Cuarto Cinturón de la Ronda
Este, que conectará la carretera de Castellón y la autopista a
Barcelona, a través de seis kilómetros. El importe del
presupuesto es de 89,9 millones de euros y supone una prueba gráfica
de la decisión del Gobierno de Zapatero de contribuir a que la
ejecución de las grandes obras esté lista para 2008.
La comunicación entre las distintas partes de la ciudad y el río
estará asegurada por los nuevos puentes. En las áreas situadas a
una y otra parte de las riberas, las nuevas redes de viales y
cinturones urbanos se complementarán con nuevos sistemas de
transporte urbano, como el metro ligero, cuyo presupuesto no ha
sido concretado.
Y es que, aunque las inversiones directas han sido estimadas en
1.500 millones de euros, la opinión general es que una
transformación urbana como prevista para Zaragoza exigirá un
desembolso todavía mayor.
las obras que vienen:
Según el alcalde de Zaragoza, el margen de cuatro años
para cambiar la fisonomía de la ciudad obliga a que 'los
proyectos de la Expo deban ir a galope tendido'. Estas son algunas
de las obras inmediatas.
Plan de riberas del Ebro Creación de un nuevo tejido
urbano directamente conectado al río. Inversión de 147,1
millones de euros
Modernización del aeropuerto Costará 53, 9 millones.
Nuevos tramos urbanos y periurbanos del Canal Imperial.
Presupuesto de 38,8 millones de euros.
Cierre del cuarto cinturón de Zaragoza. 89,9 millones
de euros
Vial norte del Barrio Actuación Urgente (Actur). 12,2
millones de euros.
Construcción de edificios y pabellones en el recinto
que albergará la Expo. 205 millones de euros.
Los barrios también se acercarán al río
Los 1.500 millones de inversión en infraestructuras
generados por la adjudicación de la Exposición están orientados
hacia un objetivo común: que la ciudad se mire en el Ebro y que
sus habitantes puedan acercarse a disfrutar de sus aguas. El río
dejará de ser una barrera urbana y se irá haciendo, hasta 2008,
mucho más cercano, hasta constituir el gran eje sobre el que
pivotará la vida cotidiana de Zaragoza. De esta forma, la ciudad
se convertirá en un modelo de desarrollo sostenible apoyado en el
agua, la gran aspiración de la muestra internacional.
Este nuevo concepto se plasmará en las obras que tienen por
objetivo acercar los barrios al cauce del Ebro. En la fachada de
la barriada del Actur, el área de expansión de Zaragoza, grupos
escultóricos y un enjambre de ranas de hierro fundido festejarán
el nombre de Ranillas, el meandro del río que se convertirá en
la sede de la Expo.
En la zona Echegaray-El Pilar, se construirá una terraza
elevada desde la que contemplar el puerto fluvial. En Tenerías-Las
Fuentes, las orillas del Ebro serán jalonadas por espacios lúdicos.
En Vadorrey se construirá un embarcadero y una red de paseos
peatonales. Los habitantes de Barrio Jesús podrán tocar
literalmente el río a través de una maraña de puntos de acceso
entre pérgolas, quioscos y jardines temáticos. Desde la antigua
estación del Norte hasta el río se creará una plaza-mirador
para disfrutar del Ebro.
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